Estreñimiento y pereza intestinal

Salud y bienestar

El estilo de vida occidental, caracterizado por vivir frenéticamente combinado con una dieta refinada, baja en fibra, rica en azúcares y grasas, contribuye a la aparición de síndromes metabólicos o condiciones físicas que pueden dificultar la vida diaria.

Aunque a menudo es un tabú, los problemas de tránsito intestinal lento son comunes. ¡Los problemas de tránsito intestinal afectan a muchas personas! Aproximadamente 1 de cada 3 personas sufre de un tránsito intestinal lento o irregular. 2 de cada 3 mujeres, el 50% de las personas mayores y casi 1 de cada 5 hombres se ven afectados por este problema.

Los problemas de tránsito intestinal giran fundamentalmente en torno al estreñimiento y a la pereza intestinal, trastornos que afectan a cada vez a más personas, y que son dos cosas diferentes.

El intestino lento y perezoso no es considerado una patología, pero el estreñimiento sí es reconocido como una enfermedad por la OMS (la Organización Mundial de la Salud).

Los inconvenientes resultantes, más o menos menores, están relacionados con las alteraciones orgánicas o funcionales del intestino.

Particularmente incómodos, en la mayoría de los casos, pueden resolverse adoptando buenos hábitos y gracias al poder de ciertas plantas.

El estreñimiento es una patología que requiere un seguimiento médico.

La mayoría de las veces, para curar esta condición física, es necesario actuar sobre la(s) causa(s) de la molestia presente, en algunos casos, durante años; mediante el uso de medicamentos y laxantes bajo prescripción médica.

El estreñimiento también puede ser idiopático, es decir, procede de una enfermedad que existe por sí misma, sin depender de otra enfermedad. En este caso, es importante cambiar los hábitos alimenticios, enriquecer las comidas con frutas y verduras, alimentos ricos en fibra y beber al menos 2 litros de agua al día.

Una actividad física moderada también resulta muy efectiva, ya que ello estimula la actividad intestinal.

El consumo de complementos alimenticios naturales elaborados a partir de las plantas también puede ser una ayuda interesante.

Aunque a menudo se recurre a la alimentación para explicar un tránsito intestinal lento o perturbado, ésta no es la única causa de la situación. Las hormonas, por ejemplo, también juegan un papel crucial. Muchas mujeres experimentan trastornos intestinales a causa de ello.

Otros factores que pueden causar un tránsito lento son:

  • bajo consumo de agua
  • estrés
  • el paso de los años
  • actividad física insuficiente
  • el consumo de ciertos medicamentos (analgésicos o antitusivos por ejemplo)
  • embarazo
  • cambio de hábitos durante un viaje o vacaciones
  • bloqueo psicológico en niños
  • … 

Un tránsito intestinal perturbado también puede estar relacionado con dos grandes problemas « mecánicos »:

  • un intestino perezoso, que impide que las heces progresen normalmente
  • un bolo alimenticio insuficientemente hidratado, que hace que las heces se vuelvan secas y difíciles de evacuar

Ya sea una situación ocasional o crónica, un tránsito intestinal ralentizado provoca molestias en la vida diaria y puede llegar a ser doloroso.

Mientras que alrededor del 15 % de las personas que padecen problemas de tránsito se enfrentan a enfermedades, el 85 % restante puede mejorar su tránsito tomando ciertas medidas o recurriendo a productos de salud adaptados para ello.

Para tener un buen tránsito intestinal se recomienda :

  • favorecer una dieta equilibrada, rica en fibra
  • evitar las comidas ricas en grasa, demasiado dulces y los productos procesados
  • hidratarse de manera adecuada
  • limitar el sedentarismo
  • tomarse el tiempo para comer y masticar bien
  • no abstenerse de ir al baño;
  • reducir el estrés

Pereza intestinal ocasional

Nadie está a salvo de sufrir pereza intestinal ocasional. La mayoría de las veces, la irregularidad del tránsito es el resultado de un cambio en nuestros hábitos. Cuando viajamos o estamos de vacaciones, comemos de manera diferente, a horas diferentes y sin prestar mucha atención. Los aseos a veces también ayudan a ello, ya que son muy poco acogedores y no invitan a ser usados.

Los períodos de estrés o el consumo de ciertos medicamentos (analgésicos o antitusivos) son otras de las razones que pueden conducir a sufrir pereza intestinal pasajera.

Pereza intestinal frecuente

Un estilo de vida demasiado sedentario, la edad, los trastornos hormonales, una alimentación baja en fibra o las comidas demasiado copiosas, grasas o refinadas … son factores que pueden interferir en el buen funcionamiento intestinal. Para algunos, un megacolon también puede ser la causa de un tránsito intestinal más lento.

En resumen, ocurre cuando la alimentación no es suficiente para regular el tránsito.

Cada vez vamos con menos frecuencia al baño… ¡y es ahí cuando el problema aparece! Esto se debe principalmente a la falta de hidratación en las heces.

El bolo alimenticio progresa en el intestino a un ritmo normal, pero la expulsión no resulta nada fácil, es irregular y a menudo, incompleta e incluso acompañada de dolor.

Existen soluciones naturales para mejorar el tránsito intestinal, ya que ciertas plantas y frutas pueden ayudar a evacuar las heces.

Las fibras, presentes por ejemplo en higos o dátiles, desempeñan un papel de lastre y ayudan a aumentar el volumen de las heces y a facilitar su evacuación. El tamarindo tiene un efecto osmótico que hidrata las heces aumentando su volumen y facilitando así su evacuación. Por último, el ruibarbo chino, trabaja en la hidratación de las heces y la estimulación de los músculos intestinales, fortaleciendo sus contracciones y la relajación con el objetivo de facilitar la evacuación.

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